Tras la pasada crisis financiera, numerosas empresas han buscado perfiles de trabajadores con capacidad de actuar ante situaciones de inestabilidad económica o de crisis. Este tipo de trabajadores son los conocidos como controller de financiero o controller de gestión, y su demanda ha aumentado de manera notable.

Un controller tiene como función principal evitar situaciones de crisis, inseguridad y desequilibrio dentro de la empresa a la que pertenecen. Tanto empresas grandes como pymes comenzaron a buscar este tipo de perfiles a modo de asesores para futuras decisiones. Pese a ello, actualmente estas funciones de análisis, supervisión y estrategias para afrontar crisis actualmente suelen estar cubiertas en la mayoría de los casos por el director financiero o administrativo.

Otras de las funciones del controller financiero son la elaboración de los presupuestos y el plan de negocio de la empresa, tomas decisiones estratégicas del ámbito financiero, establecer el plan de instrumentos de control de gestión financiera y conocer las tendencias del momento para buscar oportunidades y problemas.

Los requisitos para alcanzar este tipo de puestos suelen ser titulados en ADE, Ciencias Económicas o Empresariales en combinación con cursos posteriores. Un cierto nivel de inglés y experiencia de entre 5 y 10 años en el sector suelen estar dentro de los perfiles que las empresas demandan, junto a la capacidad de manejo de ciertas herramientas de información y finanzas y habilidades comunicativas.